Desde que trabajamos con Eduxacademy, nuestras curvas de error en sensores de proximidad se mantienen dentro de ±0.5 µm. La trazabilidad a patrones nacionales nos da la confianza que necesitamos en auditorías.
— David Maestas, Ingeniero de CalidadPróximo paso
Respuestas claras sobre la verificación analítica de sensores, transductores y manómetros industriales.
La frecuencia depende del entorno de trabajo y la criticidad del proceso. En líneas de ensamblaje automotriz, recomendamos una verificación cada seis meses. Para aplicaciones menos exigentes, el intervalo puede extenderse a un año. La norma ISO 10012 sugiere establecer el período según el historial de deriva del instrumento.
El documento detalla la curva de error de precisión absoluta, la repetibilidad en cinco puntos de medición, la histéresis y la incertidumbre expandida con k=2. También se adjunta la trazabilidad al patrón nacional y las condiciones ambientales durante la prueba. Todo conforme a la norma ISO 6789.
La temperatura modifica la elasticidad del elemento sensor (tubo Bourdon o membrana). Por cada 10 °C de desviación respecto a 20 °C, la lectura puede variar hasta un 0,3 % del fondo de escala. Por eso, en nuestros laboratorios controlamos la temperatura a 20 ± 1 °C y registramos el valor real durante la verificación.
La precisión absoluta expresa el error máximo del instrumento en unidades de medida (por ejemplo, ±0,05 mm en un sensor inductivo). La precisión relativa se da como porcentaje del valor leído o del fondo de escala. Para aplicaciones de lazo cerrado, la absoluta es más útil porque indica directamente la desviación real que puede afectar el control.
Aceptamos desde una unidad. Para transductores de par y manómetros, el servicio incluye la verificación individual con su propio certificado. En sensores inductivos, si se envían varios del mismo modelo, ofrecemos un descuento por lote a partir de cinco piezas. El plazo de entrega es de cinco días hábiles por instrumento.